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sábado, 7 de marzo de 2009

Agustina...


... el cómic. Los franceses no murieron por el fuego maño... ¡Se suicidaron a base de pajas!

PS: leído el cómic, no he visto nada que no conociera ya de otro tipo de trabajo institucional pensado para pillar cacho... Dibujos con más pretensiones estéticas que resultados narrativos y guión pobre, pedante y anquilosado en una fórmula que ni pretende contar nada nuevo ni logra aferrar la solidez de lo tradicional. Un tebeo para leer en diez minutos y olvidar en cinco.

The times they are a-changin'


¿Merece la pena, en tiempos de crisis y en tiempo invernal, salir de casa, hacer cola en unas multisalas, apoquinar más de seis euros (sin palomitas), sufrir la calefacción a tope con el chaquetón en las rodillas y el codo del vecino en el reposabrazos de tu butaca? La respuesta es SÍ, si vas a ver Watchmen.

De novela gráfica (miniserie en realidad) a CINEmatográfica. Una obra algo árida, tanto por su metraje como por las referencias históricas a un pasado reciente, en una realidad paralela, y su desarrollo dramático/filosófico. Sin embargo, lleno total (con el gallinero del cine Palafox abierto como en hacía muuucho tiempo). Mucho fan (de los que aplauden) y hasta algún osado progenitor que se lleva a su hijo de diez años a que asista a un espectáculo plagado de sexo, violencia y disquisiciones sobre el ultraconservadurismo.

Zack Snyder, hasta las orejas de proyectos (incluída una innecesria secuela de "300") entrega una obra épica, brillante hasta en sus magníficos opening credits musicados por Dylan, exigente con un patio de butacas dispuesto a disfrutar de un drama contundente, con unos personajes abocados a la autodestrucción, ya descritos con inusitada fuerza en el cómic de Moore (que le vayan dando de tanto quejarse) y Gibbons. MAGNÍFICA.

PS: obsérvese el parecido (que ya le encontraba yo en las viñetas) del vigilante retro de la derecha con un... ¡nazareno!

lunes, 19 de enero de 2009

Estoy leyendo...


... "Conejo de viaje", de Liniers. A Ricardo Liniers le había leído ya "Macanudo", y seguía sus tiras en la revista Qué Leer. Adentrarme en este cuaderno de viajes y disfrutar de sus trivialidades es gratificante por la complicidad que te exige. Su lectura me recuerda al descubrimiento de Oriente que me propuso Guy Delisle en sus cómics y me provoca la sonrisa que me suele arrancar Mauro Entrialgo en sus álbunes (aunque Entrialgo me suele soltar la mandíbula a carcajada limpia, cosa que agradecí mucho en los tiempos de la quimio). Su dibujo, además, me recuerda a las caricaturas zoomorfas del depresivo maestro Lewis Trondheim. Me quedo con el comentario introductorio de Liniers a sus aventuras por el mundo: "algunas personas se compran autos y esas cosas con su plata. Pero ningún auto te lleva hasta Estocolmo" (desde la Argentina, claro). El autor, además de lucir unas largas orejas conejiles, está claro que es un tipo MACANUDO.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Muere una parte de mi infancia


El creador de personajes tan carismáticos de la historieta de los setenta, como Roberto Picaporte (...) o Los señores de Alcorcón... ha fallecido antes de acabar el año. Roberto Segura me/nos acompañó, a través de las páginas ilustradas de la editorial Bruguera, en el camino hacia la triste sociedad española en la que íbamos a desarrollarnos como adultos. He aquí un articulillo que escribí hace tiempo en homenaje a uno de sus emblemáticos personajes: Pepón, el holgazán... En su memoria.

martes, 14 de octubre de 2008

Making Of Las Hurdes

Cómic español que parece (¡Sí!) europeo. Fermín Solís, del que hace unos meses leí "El año que vimos nevar", radiografía de nuestra infancia setentera, encaja su "Buñuel en el laberinto de las tortugas" en la estela de las magistrales "Kiki de Montparnasse" o "El salón". Logra el autor un retrato conciso del rodaje de la mítica "Las Hurdes: Tierra sin pan", bien trabajado en el aspecto gráfico y argumentalmente equilibrado entre la ficción y la historiografía. El resultado es una novela gráfica fácil de leer que nos acerca al mito de Buñuel a través de sus ideales y de esos amigos que lo toleran y acompañan en su aventura revolucionaria (¡a la revolución social por el arte séptimo!). Un libro más que recomendable para buñuelianos veteranos y jóvenes desconocedores del cineasta surrealista por excelencia.

"Buñuel en el laberinto de las tortugas". Fermín Solís. Editora regional de Extremadura. 2008. Tapa dura. 118 pgs.