jueves, 2 de octubre de 2008

La próxima rotonda, a 400 metros...

Hoy me dedico a vaguear: Sergio y yo nos dimos la paliza ayer, desde Zaragoza a(l ladito de) Santander al amanecer y vuelta por la noche. Entre medio, seis magníficas horas con Mario Camus. Charla, comida y más charla. Cine y más cine: del santanderino y del argentino Adolfo Aristarain, proyecto biográfico -en su recta final- del amigo Sergio. Ambos nos sentimos, desde los butacones que nos enfrentaban a la mesa del estudio del cineasta, embobados como alumnos ante un maestro que nos aportaba mucho sobre aquello que nos apasiona. Una cita que dará para más de un post, por parte de los dos. Mientras, un frase de Camus para cineastas/escritores en ciernes: "El cine no tiene por qué ser la alcantarilla de toda la narrativa". Gracias, Sergio, por la oportunidad y por el detalle del libro. Perdona, Sergio, por (des)confiar tanto del GPS.

1 comentario:

sergio casado dijo...

estoy trastornado con este viaje.
no dejes de escribir todo lo que se te ocurra, carlos.

sergio